Una operación política tan burda como peligrosa, fue puesta al descubierto en el distrito de Olmos, al revelarse que un grupo de seudo dirigentes de viejas pugnas de poder, lograron introducir información falsa en un documento oficial del Estado peruano
Sí, leyó bien, mintieron al Gobierno Central, para intentar descabezar a una funcionaria que tuvo la osadía de hacer lo que ellos siempre han ocultado.
El documento ALERTA SGSD 429-2025, emitido el 19 de noviembre del 2025, desde la Secretaria Gestión Social y Dialogo (SGSD), de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), es el resultado de esa perversa maniobra. No es una alerta social, es el instrumento con el que un reducido círculo intentó ejecutar una vendetta política contra la Subprefecta de Olmos, Angie Paola Montaño Oliva, porque se atrevió a reportar irregularidades, obras sospechosas, manejos turbios y silencios cómplices que llevan años pudriéndose bajo la alfombra del poder local.

De acuerdo con la información a la que accedió El Ciclón el documento ha sido elaborado con información falsa, proporcionada por Moisés David Hidalgo Espinoza —figura cuestionada en Olmos— y por Nicolasa Zapata Gallardo, seudo dirigente del llamado “Frente Anticorrupción Olmos”.
Ambos, según diversas fuentes, actuaron con un único objetivo político, de propiciar que desde Lima ―en aparente contubernio con funcionarios de la SGSD― se ordene la remoción de la Subprefecta Angie Montaño, quien habría documentado presuntas irregularidades que afectan a poderosos intereses locales camuflados en la Municipalidad Distrital de Olmos y la Comunidad Campesina Santo Domingo de Olmos, esta última capturada desde hace 12 años, por el partido comunal “Lista Celeste”.
El burdo documento, es producto de la fabricación de una falsa crisis, que se desataría en Olmos, y que, en Lima, etiquetaron como “INMINENTE”. Para darle contundencia los funcionarios de la SGSD metieron miedo al gobierno:
“La anunciada marcha con posibles restricciones de vías en puntos estratégicos de Olmos aumenta el riesgo de afectaciones a la movilidad y potenciales tensiones con las fuerzas del orden, lo que podría comprometer la gobernabilidad democrática y el orden interno en el distrito” Todo esto es falso. Veamos.

¿Qué dice la alerta de la PCM?
El documento oficial ALERTA SGSD – 429 – 2025, elaborado por Carlos Eduardo Revoredo Mendieta en coordinación con Carlos Jeisson Balarezo Tolentino ―funcionarios de la SGSD― recoge como “información principal” la narrativa difundida por Hidalgo Espinoza, seudo dirigente de organización nominal “Frentes Unidos de la Sociedad Civil Organizada del distrito de Olmos” afirmando que existirían “presuntos conflictos de interés” en el nombramiento de la Subprefecta y que por ello se estaría organizando una movilización masiva.
La alerta oficial reproduce sin contraste y sin rigor la narrativa de este grupo, que la Subprefecta habría llegado con “conflictos de interés”, que habría removido tenientes gobernadores para poner gente de su círculo, que existe una indignación masiva que justificaría marchas y hasta bloqueo de vías. Todo eso, dicho con autoridad por quienes siempre han vivido del chantaje político y la presión callejera.

La alerta, sin embargo, No verifica ninguna denuncia, No contrasta las versiones, No menciona las intimidaciones denunciadas por la Subprefecta, Y basa la existencia del conflicto casi exclusivamente en lo sostenido por Moisés Hidalgo y sus aliados; es decir, el documento es unilateral, incompleto y reproduce la narrativa del grupo que busca la remoción.
Detrás de esta maniobra ―señalan fuentes conocidas por El Ciclón― se encontrarían dos figuras centrales del poder local, el alcalde de Olmos, Daniel Rivera, y el presidente de la Comunidad Campesina Santo Domingo, Santos Efraín Montalván Núñez, quienes estarían incómodos con los informes que la Subprefectura viene elevando a la DGIN y otras instancias sobre obras paralizadas, presunta mala gestión en la CCSDO y tensiones internas en el AA.HH. Alan García.

Farsa quedó en evidencia
Pero la farsa se cayó el 21 de noviembre, cuando estos mismos personajes convocaron al prefecto regional para consumar el golpe. Jorge Capuñay Torres, prefecto regional, acudió a Olmos, convocado a pedido del regidor Juan Asdrúbal Tesen Arroyo y del mismo Moisés Hidalgo Espinoza, quienes buscaban precipitar la destitución de la Subprefecta. Pero el plan se complicó.
En pleno salón municipal, la Subprefecta los enfrentó, denunció coacciones, llamadas intimidatorias y presiones para que deje de enviar informes a Lima. Y lo más grave, todo está documentado y enviado oficialmente a la DGIN.

Angie Montaño tomó la palabra y reveló algo grave. Lleva semanas recibiendo llamadas, mensajes y presiones para frenar sus informes oficiales. Informó que todas estas coacciones han sido puestas por escrito ante la Dirección General de Gobierno Interno. Su declaración cayó como un balde de agua fría.
Luego, la funcionaria de PCM Violeta Cecilia Malpartida Tello, leyó en voz alta el documento de alerta —la misma ALERTA 429-2025— y confirmó que el único propósito de la convocatoria era la remoción de la Subprefecta.
¿Por qué querían sacarla?
Entre los informes recientes figuran, observaciones a obras distritales, advertencias sobre retrasos, irregularidades y riesgos de corrupción, reportes sobre la actuación de autoridades y exautoridades en el AA.HH. Alan García, considerado como “zona roja”
La subprefecta tuvo la osadía de tocar donde nadie quería tocar, la obra Filoque–Racalí, con 40% de avance y 100% de presupuesto gastado.
Esta denuncia la reforzó el alcalde del Centro Poblado El Pueblito, Detaly Asencio Paico, señalando el progresivo deterioro de lo ya ejecutado. Ese dato, por sí solo, explica el nerviosismo de quienes buscan acallar a la Subprefecta; en consecuencias el problema no es la Subprefecta; el problema es lo que está descubriendo en Olmos, en donde las mafias se pelean por el poder.

